Estas son las noticias publicadas ayer por la Biblioteca Nacional de Medicina de los EEUU
La anorexia podría ser más común de lo que se pensaba
La EPOC afecta a hombres y mujeres de maneras distintas
La progesterona previene los partos prematuros en algunas mujeres
Los accidentes cerebrovasculares leves pueden causar daños permanentes
Los investigadores observan cómo escucha el cerebro la música
Modificación del gen de la TB podría conducir a mejores vacunas
Relacionan una variante genética con la enfermedad de Lou Gehrig
El ácido hialurónico acelera la curación del esguince de tobillo
Pérdida de sodio, una preocupación para los atletas
Relacionan el pánico con agorafobia con el abuso de alcohol
Método de fertilización generaría baja testosterona en varones
Ejercicios reducen pérdida de orina tras cirugía de próstata
Hierbas chinas pueden ayudar a controlar el eccema
viernes, 3 de agosto de 2007
LA QUÍMICA DEL AMOR
Este artículo es por recomendación de Dana, que quería información sobre el tema.
El gran mito del amor, como un sentimiento indescriptible, inició con los trovadores del siglo XII y su amor cortesano: este tipo de amor se refería a un sentimiento elevado que unía a las personas más allá de la necesidad de procrear. En menos de dos siglos la idea del amor cortesano influyó en toda la lírica de occidente; de hecho, en la actualidad tenemos mucha afinidad con esta concepción del amor.
Investigaciones científicas recientes sobre el tema nos obligan a darle una dimensión bioquímica. Desde hace diez años, los científicos se han dedicado a investigarlo y han descubierto que tiene una importante base biológica, por lo que su estudio ha dejado de pertenecer a la antropología y a la psicología. Existe una tendencia genética hacia el amor: estamos programados por nuestros genes para amar; y para despertar en los humanos esa compulsión, los genes utilizan la química cerebral.
Este proceso se ha dividido en 4 etapas, que como son largas de desarrollar te las voy a publicar en 4 entregas. Hoy, la 1ª fase.
PRIMERA FASE: ENCUENTRO y FEROMONAS
Encontrar a la persona que nos atraiga es el primer paso para la amistad y el amor, y es también una responsabilidad que suele atribuirse al sentido de la vista, mientras la ciencia dice que en realidad entra por las fosas nasales. Esta afirmación se debe al descubrimiento de sustancias que atraen o repelen a ciertos animales. Dichas sustancias, llamadas FEROMONAS, son volátiles y viajan en el aire sin destruirse. Constantemente los receptores olfativos del ser humano reciben diferentes feromonas sin que hagan mella, hasta que el aroma de la persona adecuada comienza a inquietarnos en un proceso que no registramos racionalmente. La inquietud nasal causada por la feromona nos obliga a buscar el origen de la perturbación. Así los ojos chocan con la persona indicada y se produce el contacto visual, lo que ocasiona una descarga eléctrica que pone al cerebro en una situación de alerta máxima.
Mañana, la 2ª fase: ATRACCIÓN y ENAMORAMIENTO
El gran mito del amor, como un sentimiento indescriptible, inició con los trovadores del siglo XII y su amor cortesano: este tipo de amor se refería a un sentimiento elevado que unía a las personas más allá de la necesidad de procrear. En menos de dos siglos la idea del amor cortesano influyó en toda la lírica de occidente; de hecho, en la actualidad tenemos mucha afinidad con esta concepción del amor.
Investigaciones científicas recientes sobre el tema nos obligan a darle una dimensión bioquímica. Desde hace diez años, los científicos se han dedicado a investigarlo y han descubierto que tiene una importante base biológica, por lo que su estudio ha dejado de pertenecer a la antropología y a la psicología. Existe una tendencia genética hacia el amor: estamos programados por nuestros genes para amar; y para despertar en los humanos esa compulsión, los genes utilizan la química cerebral.
Este proceso se ha dividido en 4 etapas, que como son largas de desarrollar te las voy a publicar en 4 entregas. Hoy, la 1ª fase.
PRIMERA FASE: ENCUENTRO y FEROMONAS
Encontrar a la persona que nos atraiga es el primer paso para la amistad y el amor, y es también una responsabilidad que suele atribuirse al sentido de la vista, mientras la ciencia dice que en realidad entra por las fosas nasales. Esta afirmación se debe al descubrimiento de sustancias que atraen o repelen a ciertos animales. Dichas sustancias, llamadas FEROMONAS, son volátiles y viajan en el aire sin destruirse. Constantemente los receptores olfativos del ser humano reciben diferentes feromonas sin que hagan mella, hasta que el aroma de la persona adecuada comienza a inquietarnos en un proceso que no registramos racionalmente. La inquietud nasal causada por la feromona nos obliga a buscar el origen de la perturbación. Así los ojos chocan con la persona indicada y se produce el contacto visual, lo que ocasiona una descarga eléctrica que pone al cerebro en una situación de alerta máxima.
Mañana, la 2ª fase: ATRACCIÓN y ENAMORAMIENTO
jueves, 2 de agosto de 2007
¿NACIDOS PARA MENTIR?
Según un estudio de la Universidad de California del Sur, los mentirosos crónicos tienen, en promedio, 22% más de materia blanca en la corteza prefrontal del cerebro y 14,2% menos de materia gris o neuronas que las personas generalmente honestas. La sustancia blanca vincula la corteza pre-frontal con el sistema límbico, responsable de controlar las emociones. Por eso, los mitómanos pueden hilvanar tamañas historias sin titubear. "Es posible tener una predisposición genética para mentir", señala Adrian Raine, coautor del estudio
PROMOCION Y PREVENCION EN RELACION AL CANCER
Diez factores de riesgo para el cáncer (tercera causa de muerte en el mundo) se pueden evitar. Ellos son:
1. obesidad,
2. sobrepeso,
3. bajo consumo de frutas y verduras,
4. inactividad física,
5. tabaquismo,
6. alcoholismo,
7. prácticas sexuales sin protección,
8. contaminación del aire,
9. inhalación de humo de carbón,
10. inyecciones contaminadas.
Tales factores fueron analizados en un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard y controlándolos se podrían salvar, según este estudio 2,5 millones de personas por año si adoptaran nuevos hábitos en su estilo de vida.
1. obesidad,
2. sobrepeso,
3. bajo consumo de frutas y verduras,
4. inactividad física,
5. tabaquismo,
6. alcoholismo,
7. prácticas sexuales sin protección,
8. contaminación del aire,
9. inhalación de humo de carbón,
10. inyecciones contaminadas.
Tales factores fueron analizados en un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard y controlándolos se podrían salvar, según este estudio 2,5 millones de personas por año si adoptaran nuevos hábitos en su estilo de vida.
miércoles, 1 de agosto de 2007
NUEVOS AVANCES SOBRE CÉLULAS MADRES
(HealthDay News/Dr. Tango) -- Un par de descubrimientos sobre las células madre, anunciados recientemente, podrían resolver algún día los problemas tanto éticos como técnicos que afectan la investigación sobre éstas y preparan el escenario para avances médicos, según los investigadores.
En el primer estudio, científicos del Instituto de células madre de la Harvard lograron crear células madre de embriones de ratón no viables, lo que potencialmente abre una nueva fuente de células para experimentos e investigación.
En el segundo estudio, investigadores del Instituto de investigación biomédica Whitehead de Cambridge, Massachusetts, lograron crear células idénticas a las células madre embrionarias a partir de células cutáneas adultas en ratones, evitando la necesidad tanto de óvulos como de destruir embriones jóvenes.
En el primer estudio, científicos del Instituto de células madre de la Harvard lograron crear células madre de embriones de ratón no viables, lo que potencialmente abre una nueva fuente de células para experimentos e investigación.
En el segundo estudio, investigadores del Instituto de investigación biomédica Whitehead de Cambridge, Massachusetts, lograron crear células idénticas a las células madre embrionarias a partir de células cutáneas adultas en ratones, evitando la necesidad tanto de óvulos como de destruir embriones jóvenes.
DESCUBREN COMO IDENTIFICAR LA "GRASA OCULTA INTRA-ABDOMINAL"
NUEVA YORK (Reuters Health) - Medir los niveles en sangre de un vector químico de la vitamina A permitiría estimar el nivel de "grasa intraabdominal", un tipo de grasa invisible dentro del abdomen que afecta la salud, indicó un nuevo estudio.
Asimismo, medir los niveles de ese vector químico llamado proteína transportadora de retinol-4 (RBP4) ayudaría a identificar a pacientes con resistencia a la insulina, una alteración del metabolismo del azúcar que favorece el desarrollo de la diabetes tipo 2, publicó la revista Cell Metabolism.
El aumento del nivel en sangre de la RBP4 "es un muy buen indicador de resistencia a la insulina y aumento de la grasa intraabdominal, dos factores de riesgo que son difíciles de evaluar (...), dado que exigen pruebas bioquímicas complejas y estudios por imágenes de avanzada", dijo a Reuters Health el doctor Timothy E. Graham.
El experto trabaja en el Beth Israel Deaconess Medical Center y la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston.
En el nuevo estudio sobre 196 personas, Graham demostró que el nivel de RBP4 es mayor en la grasa intraabdominal que en la grasa subcutánea y visible.
Como se dijo, los altos niveles de la proteína se observaron en los participantes con gran cantidad de grasa intraabdominal y en aquellos con resistencia a la insulina.
De hecho, la RBP4 predijo mejor la grasa intraabdominal y la resistencia a la insulina que muchos otras pruebas de sangre analizadas.
Controlar los niveles de RBP4 "podría ser algún día una herramienta simple para evaluar esos riesgos e individualizar los tratamientos", concluyó Graham.
Además, estos hallazgos sobre la RBP4 permitirían explicar por qué los altos niveles de grasa intraabdominal elevan el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.
FUENTE: Cell Metabolism, julio del 2007
Asimismo, medir los niveles de ese vector químico llamado proteína transportadora de retinol-4 (RBP4) ayudaría a identificar a pacientes con resistencia a la insulina, una alteración del metabolismo del azúcar que favorece el desarrollo de la diabetes tipo 2, publicó la revista Cell Metabolism.
El aumento del nivel en sangre de la RBP4 "es un muy buen indicador de resistencia a la insulina y aumento de la grasa intraabdominal, dos factores de riesgo que son difíciles de evaluar (...), dado que exigen pruebas bioquímicas complejas y estudios por imágenes de avanzada", dijo a Reuters Health el doctor Timothy E. Graham.
El experto trabaja en el Beth Israel Deaconess Medical Center y la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston.
En el nuevo estudio sobre 196 personas, Graham demostró que el nivel de RBP4 es mayor en la grasa intraabdominal que en la grasa subcutánea y visible.
Como se dijo, los altos niveles de la proteína se observaron en los participantes con gran cantidad de grasa intraabdominal y en aquellos con resistencia a la insulina.
De hecho, la RBP4 predijo mejor la grasa intraabdominal y la resistencia a la insulina que muchos otras pruebas de sangre analizadas.
Controlar los niveles de RBP4 "podría ser algún día una herramienta simple para evaluar esos riesgos e individualizar los tratamientos", concluyó Graham.
Además, estos hallazgos sobre la RBP4 permitirían explicar por qué los altos niveles de grasa intraabdominal elevan el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.
FUENTE: Cell Metabolism, julio del 2007
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